jueves, 17 de diciembre de 2009

[De callejuelas sin salida]


¿Son los barrios producto de la cultura popular o estamos ante el proceso contrario? Sea como fuere, no cabe duda de que el mito de ciertos lugares viene dado más bien por las leyendas que por la a veces cruda realidad. Dichas leyendas las encontramos en pintura, literatura, cine, y cómo no, en la música.

La copla buscaba la vida cotidiana de las personas como dijimos en una anterior entrada. Sin embargo, esa clave de cercanía asegurada de cara al espectador necesitaba ser sazonada. El amor brilla más si el beso inesperado tiene lugar junto a una fuente cantarina. El desamor lo será más si en el paseo del domingo se veía a la nueva pareja agarrada por el parque. Y así todo…

Dentro de esa aportación de magia, entran en juego los barrios o zonas de diferentes ciudades. Sitios que cuando uno visita buscando ecos de torería o esencia marinera más bien se encuentra con cemento y algún que otro carril bici.

Sevilla es quizá la ciudad en la que más barrios han sido idealizados. Sin duda, el que más peso ha recibido en el mundo de la copla ha sido el barrio de Triana, aunque también el cine o la literatura se han centrado en este escenario como clave perfecta a la hora de desarrollar sus historias. Toreros, cantaores, cigarreras y valientes señoritas encumbran con sus hazañas este trocito de Sevilla. El Altozano, el Puente de Triana o la antigua Cava de los Gitanos son escenarios de más de una copla, e incluso encontramos composiciones en las que el barrio es el tema y no sus moradores, como esta Triana mía, popularizada en la voz de Antonio Molina.

De San Telmo hasta Chapina
desde el puente hasta San Juan
es Triana más bonita
que una rosa en su rosal.
La guitarra esta sonando
al compás del surtidor
y un clavel sé esta meciendo
en los hierros del balcón.

Triana, Triana mía,
lucerito reluciente al amanecer el día.
Triana, que señorío
con tu bata de lunares,
ay, de lunares, retratándote en el río.
Las campanas de Santa Ana
dan al viento un repicar
son piropos a Triana
que de flores está sembrá.
Triana, Triana mía,
macetita de geranios
al compás de bulerias.

Al bajar el altozano
con tus ojos me encontré
y temblaban nuestras manos
las promesas de un querer.
En mis labios de amapola
puse un beso de pasión
y hasta el río por Triana
daba un viva a nuestro amor.

Triana, Triana mía,
lucerito reluciente al amanecer el día.
Triana, que señorío
con tu bata de lunares,
ay, de lunares, retratándote en el río.
Las campanas de Santa Ana
dan al viento un repicar
son piropos a Triana
que de flores está sembrá.
Triana, Triana mía,
macetita de geranios
al compás de bulerias.



El barrio de la Macarena tampoco escapó a esa idealización castiza y costumbrista, a pesar de andar más lejos de la fidelidad que otros barrios encumbrados pero contar entre sus vecinas con la influyente Juanita Reina. Cariños macarenos, amores perecederos y una Virgen omnipresente son protagonistas de las coplas que desde la Macarena nos llegan, como este Mi niño macareno.

Sevilla está enterada que vivo y peno
por culpa de los ojos de un macareno.
Un beso solamente me dio en la boca

y yo por su cariño me he vuelto loca.

Ay, mi niño, mi niño macareno,

se me nubla hasta el sentío

de mirarte tan moreno.

Macareno, mi niño macareno

sin saber ni como ha sío
te has metío en mi terreno.
Yo no sé lo que me has dao

ni si es malo, ni si es bueno,

sólo sé que me ha embrujao
tu cariño que es veneno,
y de ti me he enamorao,

Macareno, mi niño macareno.


De la puerta la carne yo vengo andando

por verme en tus ojitos de vez en cuando,

y están las vecindonas de los
corrales sentadas en la puerta dale que dale.

Ay, mi niño, mi niño macareno,

se me
nubla hasta el sentío
de mirarte tan moreno.

Macareno, mi niño macareno

sin saber ni como ha sío

te has metío en mi terreno.

Yo no sé lo que me has dao

ni si es malo, ni si es bueno,
sólo sé que me ha embrujao

tu cariño que es veneno,

y de ti me he enamorao,

Macareno, mi niño macareno.




Si viajamos a Málaga, el mar nos regala un puñado de barrios donde la faena marinera y el quehacer diario se mezclan con historias truculentas y de bastante impacto. Málaga se lleva en este aspecto quizá, la parte más oscura, pues no se puede olvidar su papel como puerto al que llegaba gente y marinería engañosa y arrebatadora. El Perchel, el Palo o el Limonar son

barrios que ya ni existen, al menos como son descritos en las coplas, y algunos de ellos han sido condenados a ser minados de edificios de dudosa

estética. A pesar de todo, si uno se esfuerza, el cantar de cualquier chiquilla de otro tiempo enamorada de un marinero puede entremezclarse entre brumas de ensueño, como narra esta malagueña copla, la niña de Puerta Oscura.

La niña de Puerta Oscura

se dio de cara con él,
los ojos de calentura,
la boca como un clavel.


¿A dónde vas, niña hermosa,
a dónde vas por ahí?

Que estoy buscando una rosa,
la rosa del mes de abril.

Y al verla ponerse como una amapola,
Manolo Centeno le dijo a la Lola:

Limonar,
y en medio del limonar, limonar,
de conchas y caracolas,
le tengo que hacer a mi Lola
una casa de coral.

Limoar, limoar,
y que de noche las olas,
con verde bata de cola,
le bailen por soleá.

La niña de puerta oscura
a verlo no ha vuelto mas.
Y Málaga la murmura
del palo hasta el limonar.

Que pena Manuel Centeno,
que no quiera ver venir,
pa' ve este clavel moreno
que me ha nacido de ti.

Bordando pañales para su criatura
lloraba Canales, la de puerta oscura.

Limonar,
en medio del limonar, limonar,
de conchas y caracolas le tengo
que hacer a mi Lola
una casa de coral.

Limonar, limonar,
y que de noche las olas
con verde bata de cola
le bailen por soleá.

Limonar, limonar,
ay, qué pena de mi limonar,
ay, qué pena de mi limonar.



Fuera de estas dos capitales andaluzas, Cádiz y su Viña, Jerez de la Frontera y el barrio de San Miguel, Córdoba Sultana y su Judería y la calle Elvira o el más que bello y recurrente Albaicín de Granada se reparten las localizaciones de las que la copla se ha alimentado. Podemos buscar en estos sitios lo que la cultura popular con o sin justicia les ha regalado, o podemos por otro lado condenar ese halo a puro estereotipo. Sin embargo, dicen que la esencia siempre perdura… Y qué mejor manera de despedirnos de estos barrios que con la siempre eterna granadina Maruja Limón.

Era una rosa morena
con los labios de coral,
y un hombre al verla con pena
cantaba y cantaba
por la madrugá.

¿Qué te pasa a ti en los clisos,
Maruja Limón,
que se te han puesto pajizos,
Maruja Limón?
A saber de tu ceguera,
comenta Graná,
amarilla y con ojeras,
qué pena me das.
Ya te he dicho muchas veces,
Maruja Limón,
que ese hombre me parece
palomo ladrón.
Como no pongas cerrojos
en tu corazón,
van a ser fuentes tus ojos,
Maruja Limón, Maruja Limón,
Maruja Limón, Maruja Limón.


Tiene brillantes por cientos
y esmeraldas un sinfin,
pero por mo de ese cuento,
los hombres le cantan
por el Albaicín:
¿Dónde fueron tus cantares,
Maruja Limón,
y tu blusa de lunares,
Maruja Limón?
Ahora gastas terciopelo
en vez de percal
y no llevas en el pelo
ramitos de azahar.

No me hiciste lindo caso,
Maruja Limón,
y ahora vas pasito a paso
a tu perdición.
Por no haber puesto cerrojos
en tu corazón,
ahora son fuentes tus ojos,
Maruja Limon, Maruja Limón,
Maruja Limón, Maruja Limón.




4 comentarios:

A las 17 de diciembre de 2009, 20:50 , Blogger Limosna de amores ha dicho...

Qué interesante tu entrada de hoy, dándole relevancia a los barrios en los que tantas coplas han estado inspiradas. Me ha gustado mucho. Respecto a la primera parte, también existe una copla titulada "Triana, Triana", aunque si nos pusiéramos a nombrar coplas que hicieran referencia a todos estos lugares la lista sería interminable, porque ahora mismo se me empiezan a agolpar en la cabeza y no cesan.

Nos has traído tres coplas que ya están en el libro gordo de la copla: "Maruja Limón", "La niña de Puerta Oscura" y "Triana mía", quizá esta última menos conocida pero igual de digna. No habrá homenajes en el mundo para pagar el trabajo que hicieron todos sus intérpretes, Molina, Piquer y Montes. Diana Navarro hace una buena versión de "La niña de puerta oscura" en su disco-rareza "Noche de coplas". No hace mucho dediqué una entra da "Maruja Limón" en mi blog (http://retratosdelanuevacopla.blogspot.com/2009/10/maruja-limon.html). Te felicito. Este blog promete darnos muchos momentos de gloria. Un saludo.

http://retratosdelanuevacopla.blogspot.com/

 
A las 22 de diciembre de 2009, 21:19 , Blogger marlaiest ha dicho...

Que entrada más bella, me gustaría que pusieras algún vídeo de la interpretación de estas coplas.

Enhorabuena por el blog

 
A las 24 de diciembre de 2009, 13:32 , Blogger Encarni_jaen ha dicho...

me encanta chiquillo!!!
muchos besos desde el blog del club de fans de Mariangeles Marín.

 
A las 15 de octubre de 2010, 12:13 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Eres único! Suerte con tus cantes en solitario, ya veo que no te va mal. Un beso enorme.
Pinty

 

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